¿Amores imposibles o improbables?

Las palabras imposibles

La Real Academia define la palabra imposible como algo que no tiene facultad ni medios para llegar a ser o suceder. Y define improbable como algo inverosímil, que no se funda en una razón prudente.

Puestos a escoger, a mí me gusta más la improbabilidad que la imposibilidad, como a todo el mundo, supongo.

La improbabilidad duele menos, y deja un resquicio a la esperanza, a la épica.

Que David ganara a Goliat era improbable, pero sucedió (…)

El amor, las relaciones, los sentimientos no se fundan en una razón prudente. Por eso no me gusta hablar de amores imposibles, sino de amores improbables. Porque lo improbable es por definición posible, lo que es casi seguro que no pase, es que puede pasar, y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase, vale la pena intentarlo.

Cap. 97 Los Hombres de Paco. Antena 3

Notas de Marae

De una serie de ficción, supuestamente una comedia, recogí esta declaración de principios, a la que me adhiero sin ninguna duda. No sólo porque es uno de los mejores textos de este programa, sino también porque me siento identificada.

La serie me ha hecho mucha compañía en los primeros días en Francia, en esas semanas donde no conoces a nadie y todo lo que tienes es una maleta vacía y el corazón lleno de nostalgias. Entre ellas, uno por uno, los amores imposibles que te vienen a visitar en forma de sueños, recuerdos y remordimientos.

Todos esos amores perdidos, platónicos o huidos, que terminaron sin terminar el día que me subí al avión. Tristezas y preguntas que se quedaron en el cliffhanger abierto de los besos de despedida que no di.

No me salvará ni la esperanza, ni la épica. No son imposibles por casualidad, sino por lógica.