Conocimiento: Matar a Gutenberg

Circular el conocimiento

“La imprenta es un ejército de veintiséis soldados de plomo con el que se puede conquistar el mundo.”

Johann Gütemberg

Diecisiete siglos después, todavía no sabemos quién destruyó la Biblioteca de Alejandría. Ni cómo la Humanidad hubiese podido progresar con todo ese conocimiento.

Ignoramos igualmente cual hubiera sido el destino de la humanidad si no hubiesen desaparecido los originales de Aristóteles, Platón, o si la Inquisición no hubiese quemado legados como las obras mayas, árabes y judías.

Hasta hace muy poco, la Iglesia todavía decidía lo que se podía leer y lo que no, y el libro que podías abrir si eras hombre, mujer o niño.

Censura en evolución

Gutenberg no lo tuvo nada fácil, y acabó trabajando en la clandestinidad, hasta que obtuvo el reconocimiento de caballero. Al mismo tiempo, Lutero y sus reivindicaciones de llevar la Biblia al pueblo tampoco contribuyeron a mejorar la mala fama de los libros entre los fervientes seguidores del Papa.

Hoy, nuestra generación IPAD se preguntaría qué puede tener de malo un libro. Hay millones y si quieres lo lees y si no lo buscas en Google. Pero en aquel entonces los libros eran pocos y de esos pocos, muchos contenían conocimiento nuevo e incluso revolucionario. El pueblo llano podía aprender filosofía, astronomía, matemáticas… y lo que es peor, podía empezar a pensar y podía empezar a dudar. Y las élites no se podían permitir un cuestionamiento del orden social establecido.

Hoy, tras los escándalos de Wikileaks, la primavera árabe, el movimiento indignado y, por qué no decirlo, las últimas reuniones del G-8, las élites actuales comienzan a expresar su temor y su desconfianza hacia la red de redes que distribuye el conocimiento. Internet se ha vuelto un arma popular que sirve para derrocar dictadores, para denunciar abusos, para presentar alternativas. Esta comunidad internacional que está compuesta por unos pocos y bien situada al norte y al oeste empieza a mirar con buenos ojos el ejemplo chino, que no solo ha capado a sus familias permitiéndoles un solo hijo sino que le ha hecho lo mismo a las IP’s y a las DNS’s.

¿Por qué?

Si Hobbes levantase la cabeza nos volvería a enseñar su Leviatán. Internet es el puro reflejo del Estado de Naturaleza donde los intereses se entrecruzan, chocan, fluyen, mutan y se amalgaman. De ese Estado de Naturaleza se crea según Hobbes, y se está creando en este momento, un nuevo pacto social, donde la soberanía gota a gota vuelve al pueblo, quien decide qué hacer con ella. Y eso, a las élites no les gusta.

Primero fueron los libros, ahora quieren cerrar Internet.

Notas

Nota bene Enero 2011: Le llaman SOPA, PIPA, Sinde, Hadopi… Les llaman leyes anti-piratería, pero el objetivo sigue siendo Matar a Gutenberg.

Nota bene Enero 2013 (2014): Gutenberg ha muerto. Se llamaba Aaron Schwartz y era el hijo predilecto de Internet.

 

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