Desvaríos: Cosas que me dejan nublada

Lista aleatoria de desvaríos

Que me den la mano y yo dé cacahuetes (verídico)

Ese increíble momento en que le digo a una chica de la Comisión Europea que mi trabajo no es interesante, Maruja, es estresante. En Bilbao. Gallegas las dos.

Ir de camino a París en un tren Guimarães-Porto con música de los Balcanes a todo trapo. Esto no es Yugoslavia (pero casi)

Que me contradigan sobre la fecha de mi cumpleaños y cómo celebrarlo

Quemar un pastel y sobrevivir para contarlo

Ese momento en el que me doy la vuelta y le espeto al viejo que me está poniendo verde por no ser belga: “Señor, hablo perfectamente francés y usted es un completo maleducado”

Que me digan que el símbolo ♫ no puede ir en los diálogos

Ser la única persona en mi calle a las 5 de la mañana y que el taxista dude

Que para insultarme me llamen “acólita de la ciencia positiva”

Ir por la calle con náuseas y la barriga hinchada y darme de bruces con una pegatina de bebé a bordo

Y sigue

Que me digan que les encanta mi blog, ese de “No me hables de Yugoslavia”

Que casi me atropelle un bus de turistas españoles que da marcha atrás sin intermitentes en el centro de Rennes a las 8.40 de un miércoles cualquiera

Berrearle “Hay que mirar, espabilao” al conductor de dicho autobús

Leer neologismos como “Azafata de limpieza” o “asistente maternal” en los carteles franceses

Quedarme hipnotizada mientras un cuervo me echa una bronca en un balcón de París

Amenazar a la Comisión con una macro región y que les dé miedo

Escuchar “Clandestino” de Manu Chao con lágrimas en los ojos

¿Y vosotros? ¿Qué os da por pensar cuando no pensáis? ¿Qué desvaríos tenéis? Soltadlos aquí, en los comentarios.