Escritura automática

Un ejemplo de escritura automática

Nunca me había planteado un ejercicio de escritura automática. Los surrealistas, como Verlaine, lo utilizaban mucho, con fantásticos resultados. También parece ser que es un arma para comunicarse con el más allá. Eso sí, si tienes dotes de medium y ganas de dejarte poseer un ratito. Igualmente, la escritura automática debe utilizar bolígrafo y papel. 

Ñoñerías. A mí me ha pasado una cosa extrañísima y ni estaba trasteando con la ouija, ni probando un nuevo estilo literario. Estaba jugando tan tranquila al bubble shooter, cuando de repente mi cabeza empezó a enviarme metáforas en argentino. Incluyendo palabras totalmente desconocidas para mí (las marco en verde). Aquí os queda el texto, tal cual salió, a lo Virginia Woolf, escrito sin pensar, sin puntos ni comas ni zarandajas: 

Se me desporotan las vírgenes

A robar hecatombes, como si no hubieran suficientes desgracias

Se me empluma el alma, viste, recordando quilombos de tiempos imaginados, inexistentes y precisos como una cuca en medio de la nalga de una señora bien que se quita el liguero para perfumarse la concha, como si a alguien todavía se le hubiese perdido un rastro en su pelambre

No me seas necia va cerecita madura que ya sabe de qué quinta salió el árbol del deseo, te desnudo en las teclas mientras eres tú la que escribes

Soy la voz de los muertos de la guerra de las Malvinas, soy el entuerto por desfacer de un Sancho pelado y hambriento, soy Dios y uno mismo porque todos somos divinos en este mundo que se va al carajo entre dos noticieros que cuentan las mentiras de siempre con la gracia que no tuvieron nunca

Callate me dices y yo me sigo expresando con el traqueteo de un tango con el viene y va de las olas medusas que se me empalmaron con los tiempos y te quedas muda y me escuchas y enciendes el maquinillo por no encender un habano

Decís que nunca habés pisado la Argentina pero yo no soy chavo mijita yo sé de donde venís y que parte del corazón lo tenés allá como cinco cuartos de los gallegos que están o volvieron al país. Buscás una palabra conocés el significado pero tu alma castellana no lo encuentra en la real academia de la lengua de tu cerebro. Real sí pero cada vez menos monárquica.

Cada vez se le vacía más la heladera a esta España mortuoria que nos mira pidiendo una pensión de retiro porque es vieja y está cansada.

Boluda. Esa es la palabra que buscas, chiquilla quiñones que aún no sabe que las ventanas se abren y se cierran no para ver por fuera sino para mirar por dentro.

Y ya me voy. Otrorita la molesto con más chabacanadas, aspirando pipa y soñando con habanos. 

¿Es una experiencia mística? ¿Un ejercicio de escritura creativa?

Mi hermano me ha dicho que es mi conciencia de emigrante. Que a los gallegos,la emigración nos habla en argentino. Quizás tenga razón. O quizás sea que mi inconsciente tenía ganas de escribir, y que el primer personaje que encontró venía de Buenos Aires. No lo sé, y tampoco me importaría repetir la experiencia. Aunque la primera vez me dejó desporotada. Y a vosotros ¿os ha pasado alguna vez? ¿Podéis explicarme lo que me pasó a mí?

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