Las nieblas de Avalon

Así como quien no quiere la cosa, la semana pasada me metí entre pecho y espalda mil quinientas páginas de Fantasy escrita y protagonizada por mujeres. Las primeras mil fueron las dos últimas partes de la trilogía de las Islas gloriosas, escrita por Glenda Larke y de la que ya hemos hablado cuando me leí el primer libro. Esta semana me leí el segundo, Curandero, y el tercero, Corruptos.

Las nieblas de Avalon

Las quinientas siguientes fueron “Las nieblas de Avalon”, un tomo que en francés lleva el nombre de “Las Damas del Lago”, escrito por Marion Zimmer Bradley. Lo primero que sorprende de este libro es la propia autora, cuando en el prólogo explica cómo se familiarizó con las leyendas artúricas y cómo documentó la obra.

Si navegamos en la biografía de la señora Zimmer Bradley, nos encontramos una mujer atípica para su tiempo, que se casa dos veces y que se codea con un grupo intelectual de lesbianas, las Hijas de Bilitis, entre marido y marido. Lo mismo sucede con su fe, que oscila entre el cristianismo episcopaliano y el paganismo más puro. Una mujer que sabía ser ella misma y no le tenía miedo a las convenciones.

Y eso es lo que destilan los personajes de las nieblas de Avalon. Mujeres fuertes, con una personalidad bien definida, que no dudan en imponer su opinión en un mundo de guerra y soldados. Mujeres de convicciones profundas, de sentimientos insondables, inteligentes, prácticas, intuitivas.

La fantasía de Bradley-Zimmer, enmarcada en las leyendas del Grial, les da voz a los personajes femeninos que orbitan alrededor de Camelot, las convierte en heroínas; pero, a diferencia de otras obras de fantasy, no las masculiniza. Son mujeres fuertes, no hombres disfrazados. Bradley-Zimmer nos cuenta con maestría esa otra “mitad de la historia” que normalmente permanece oculta.

Pobre de mí que, ante el final brusco del volumen, acabo de descubrir que aún me faltan otros tres por leer. Otras mil quinientas páginas.

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Français : Rencontre avec les acteurs de la série télévisée Kaamelott pour la sortie du DVD Kaamelott Livre IV à la Fnac Saint-Lazare (Paris, France). (Photo credit: Wikipedia)

El Camelot de Alexandre Astier

Como nota al pie, no me resisto a hablaros de una serie francesa que me vuelve loca: Kaamelott. Kaamelott es una parodia de las leyendas artúricas, en la que el dueño de Excalibur vive en una corte de incapaces con una Ginebra gruñona y una Dama del Lago con interferencias. Los diálogos son agudos, con un severo toque de cinismo. Las situaciones son geniales y el contexto es irrealmente fantástico. El juego de actor es excelente, tanto a nivel individual, como coral.

Cabe destacar el papel de la actriz que hace de Ginebra. Es una Ginebra diferente, morena, corpulenta y demasiado ingenua. Anne Girouard la lleva con maestría, dominando el tono de voz, el porte, la mirada, … Como si no necesitase ni el maquillaje ni el juego de la cámara, Girouard se transforma según las escenas, pasando de la paleta gordinflona que cuidaba vacas al animal más bello del mundo. Es una de las pocas actrices a las que he visto pasar de guapa a fea y viceversa con naturalidad, sin efectos ni trucos. Sólo con su dominio de la expresión corporal.

Kaamelott está grabada en capítulos de cuatro minutos, escritos, dirigidos y protagonizados por Alexandre Astier, uno de esos monstruos que salen del teatro y de repente te paren un bestseller de la televisión. A los que me leen y hablen o estén estudiando francés, les recomiendo echarle un ojo a la serie.