Los relatos de Karen Blixen

Seguro que has visto la película

Cuando alguien menciona así, de pasada, a Karen Blixen, la primera impresión del interlocutor es que este nombre no le suena de nada. Lo que aún menos gente sabe es que Karen Blixen es el nombre detrás del seudónimo de Isak Dinesen.

Si, con una sonrisa, añades “la autora de memorias de África” el rostro de la otra persona se ilumina, mientras ambos os descubrís otorgándole los rasgos de Meryl Streep esperando a Robert Redford. Sin embargo, la mayoría sabe (o se imagina) que la heroína de las plantaciones de café en Kenia, la hermana leona, como la llamaban los nativos, es ella misma.

La novela de su vida en Kenia es de sobras conocida, pero yo quería pararme unos minutos en su faceta de contadora. Hablando en especial de dos libros, “Los cuentos de Invierno” y “Los hijos de reyes”.

Relatos para reflexionar y soñar

Precedida por los Cuentos Góticos, los Cuentos de Invierno son la segunda colección de relatos de Karen Blixen, escrita durante la ocupación nazi de Dinamarca. Es un libro de temática nórdica, que, aunque no hace intervenir a los dioses del Walhalla, rezuma el lirismo de la narración tradicional escandinava.

Once historias de extensiones diferentes, con diferentes protagonistas y tramas. Y un fino y sutil hilo rojo que se desliza entre los paisajes nevados donde los sentimientos se acrecientan hasta despertar a las fuerzas de la naturaleza. Las que se ven y las que no se ven. A las que nunca se espera.

Los hijos de reyes es una compilación póstuma, publicada por primera vez en 1975, en danés modernizado y bajo el título “Cuentos Póstumos”. En la edición (en francés) de Folio que ha caído en mis manos, se añaden cuatro relatos a los “póstumos”, entre ellos, el que le da el título, sumando un total de doce. Nota curiosa, la mitad se han traducido del danés y la otra del inglés, por expreso deseo de los herederos.

Un tercio son obras de juventud, los otros pertenecen a épocas diferentes, pero todos demuestran la enorme imaginación de la autora para crear historias verosímiles en escenarios insospechados.

Los cuentos de esta escritora danesa son muy recomendables si queremos animar a los jóvenes a la lectura, leer “sólo un ratito” o perdernos en ambientes que se salen del sendero trillado de los best-seller.