Me han robado los patos

Esta Navidad mi novio se vino conmigo a Galicia, a pasar el Fin de Año y a conocer mi tierra.  El primer día fuimos al parque Santa Margarita, a dar un paseo, una toma de contacto, tranquilos. Yo quería que viese la zona verde de la ciudad. En ese parque jugaba de niña, y de adolescente iba a correr, bien con una amiga, bien con el equipo de baloncesto. Me acuerdo de un entrenador que nos decía “Dejaos de chácharas, si podéis hablar, es que podéis correr un poco más rápido”. Y nosotras mirábamos la cuesta y nos daba la risa.

Cada vez que entro en el parque me espero encontrarme con el “monte” que era cuando era pequeña. Y cada vez me sorprendo cuando en su lugar me encuentro un jardín por el que cruza una carretera de camiones. Sin mencionar las gradas inútiles (el anfiteatro, dicen) que se han comido media ladera.

Sin embargo, sigo adorando el parque. Como una chiquilla, cogí a mi novio de la mano y eché a correr hacia el estanque de los patos. Al llegar allí, me detuve en seco. Mi cara era todo un poema. ¿Dónde están los patos? ¿Y el estanque? Quedan seis aves mal contadas y el acuífero se ha reducido a un cuarto de su capacidad y tamaño.  Siendo optimistas.

Antes había una especie de isla central, un estanque que la rodeaba y un palomar que es un molino de viento del XVIII. Podéis verlo aquí también, en una foto fantástica de Enrique Blanco Ramos:
http://www.flickr.com/photos/kike_ponte/6049535468/in/photostream/

Había muchos patos, de todas las razas. Tenías que tirar el gusanito (el de maíz) con fuerza, porque si no, se lo llevaban las palomas, pero si lo levantabas bien visible, podías dar una vuelta mientras los patos te seguían por el agua, esperando por la comida. Ahora hay un charco con vallas, y donde no hay hierba, hay una especie de jardineras llenas de barro que no sé ni para qué sirven. Será que el molino es de viento y no necesita agua.

Entiendo que hayan modernizado los columpios. Lo de llenar el jardín inglés con tumbonas de madera en Galicia, hasta puede ser una extravagancia necesaria. Comprendo que haya desaparecido la enorme jaula con pavos reales que había justo al lado del estanque. Pero ¿los patos? ¿Dónde están mis patos?

COMMENTS

  • Cristóbal

    En el paseo fluvial de O Burgo tenemos unos cuantos, cuando vuelvas, si queires miramos si hay alguno de los tuyos.
    Un beso, prima