Momentos Marae

Lista de ideas de la lista de Marae

Esos momentos en que hablo sola y/o se me va la pinza

Sacarle una cámara con flash a la vecina cotilla que te espía por la noche… no tiene precio

Los buenos momentos del pasado hoy son servilletas de usar y tirar

La convertibilidad del yuan es posible siempre que le apliquemos la teoría de la relatividad al dólar de Zimbabwe

La policía es del Real Madrid

Globalización: Ir de camino a París en el tren Guimaraes-Porto con música de los Balcanes a todo trapo y en directo.

Yanquis que se quejan de la primera clase de la Renfe francesa. No les parece suficientemente de primera. Y estar totalmente de acuerdo.

Coincidir en el avión sentada con Kiko Narváez y dormir en su hombro

Encontrarse con el sosias de tu abuelo en el metro de París, tirado en unas escaleras; mientras otro mendigo canta Wild World. Darle los céntimos que te quedan. Echarte a llorar cinco pasos más allá.

Y yo soy rubia, de ojos azules, y me llamo Mariví.” Cuando esa señora me lo llamó en el aeropuerto, me acordé que antes usaba esa frase en vez de “y un jamón”

 El pasado Noviembre, en Louise, Bruselas, le di 40 céntimos a un mendigo. En Gare du Midi me cogí una botella de agua y la máquina me devolvió 40 céntimos de más. A Dios no le gusta quedar a deber, pensé. ergo Dios es un Lannister.

Ese guardia de seguridad, delante de un edificio de la Comisión Europea, que sale de su garita para cantarme “Lei piangeva perche lui non sapeva lui fare l’amore“. (Ella lloraba porque él no sabía hacerle el amor). A las 9 y 20 de la mañana.

Ese bus del aeropuerto que frena de golpe. Por el cristal vemos que ha sido para evitar una limusina que se le ha atravesado de repente. Bienvenidos a París.