Selene y Endimion

Cortinas de azabache, sábanas de tul,
almohadas de luna, ronquidos de algodón
y los minutos se tejen del ámbar de los sueños.
Que te bañe un rayo esmirriado de sol
que te deslice una sombra de ternura
que te sonría la primavera del camelio.
que te tiña un color donde no importa ni el sí ni el no
donde el cielo es de cualquier lugar excepto azul
donde somos dioses, y besándome,

me rezas.

Marae

(versión corregida de un poema de Enero 2012- Derechos reservados)