Niño prodigio: mi vecino Julio

Niño prodigio: mi vecino Julio

Conozco a Jules desde que llegó a este mundo. Su madre nos lo presentó a todos los vecinos al poco de nacer. Cuando era aún una bola rosa envuelta en un paño blanco y el franchute y yo apenas empezábamos a salir. Es un niño travieso que crece y aprende muy rápido, un niño prodigio. Debe ser porque es el segundo y va poniéndose las zapatillas de su hermano antes de que éste las gaste. Niño…

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La rubia de Nantes es peligrosa

La rubia de Nantes es peligrosa

Introducción Rubia y galán. Petardos. En cuanto los vi llegar por el pasillo del avión, me di cuenta de que aquellos dos eran un problema con cuatro patas. Brillaban de lejos, gracias a sus adornos y tachuelas. Los cascos de él le hubiesen servido a Dumbo. Chonis frustrados, ese tipo de gente que compensa su complejo de inferioridad (y su metro cincuenta) con tacones (ambos, tanto ella como él) y pelo excesivamente largo, mal teñido…

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Locos sueltos en vagones aleatorios

Locos sueltos en vagones aleatorios

Escenas sueltas de viajes anodinos en vagones diversos…Recuerdos, conversaciones oídas al azar y anotadas a posta. Bienvenidos a los flashes de Yugoslavia 2013 Mayo 2013: Como en una partida de ajedrez, la gente se fue reposicionando en el vagón en cuanto llegaron los rumanos con sus instrumentos. Una señora se aferró a su bolso, un viejo se apoyó delante de mí para ver mejor. Dos paradas después, llegó la policía. Y se acabó la música. Septiembre…

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Pizza a los tres errores

Pizza a los tres errores

Habiendo salido de Manchester a esa hora en que ni siquiera están puestas las calles, llegué a Rennes muerta de hambre. Eran casi las dos (muy tarde en Francia), así que mi única solución era comer en la estación. El restaurante ya ni siquiera está en el mismo edificio, que está en obras. En medio y medio del patio de entrada han puesto una casa prefabricada con muchas ventanas y un par de sillas y mesas….

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Viajes de Santa Marae de los desamparados

Viajes de Santa Marae de los desamparados

Vuelvo a (esto no es) Yugoslavia con una historia de las mías. Uno de esos viajes donde, además de ir para trabajar, el destino me envía algunos extras. Para que no me aburra. De Coruña hacia Oporto Salí a las 5 de la mañana de A Coruña. A esas horas la estación está vacía, oscura, fría y tétrica. Cuando quise sacar mi billete, un cuarentón fornido se peleaba con la máquina. La muy resabiada le…

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