¿Tienes un bebé? No viajes con Iberia

Ida: Santos Inocentes que viajáis con Iberia

El 28 de Diciembre de 2017 tomé con mi familia (un niño de casi 7 meses y mi pareja francesa) el vuelo IB3651 Rennes Madrid, para luego dirigirme a Coruña.

Al llegar al despacho, primera sorpresa. El personal de tierra nos indica que mi hijo solo está registrado hasta Madrid.

Al llegar al avión, segunda sorpresa… Nos han asignado asientos sin mascarilla de oxígeno suplementaria. Y no solo a nosotros, sino a la decena de familias que viajaban con nosotros en el avión. Tras jugar veinte minutos a las sillas con 15 críos de entre 0 y 5 años, despegamos.

Nota al pie: Queda claro lo que le importan los niños a Iberia, cuando ni siquiera verifica al asignar asiento que éstos puedan respirar.

Bajamos y ¡oh sorpresa! Las sillas tardan 25 minutos de reloj en ser distribuidas. Parece poco, salvo cuando tienes un niño de 10k en brazos. Cuando por fin lo ponemos en la silla… ¡oh sorpresa! el cojín que sirve para ajustarlo y que no se escurra… no estaba.

Le preguntamos al sobrecargo. Baja de nuevo a buscarlo. Sube sin él.

– Tienen que ir ustedes a la cinta de equipajes, a lo mejor está allí.

– Tengo una escala a Coruña, no puedo salir del aeropuerto

El sobrecargo se encoge de hombros y nos deja allí, con el niño escurrido en la silla.

Me voy al punto de información más próximo a la puerta de salida mientras Papá Franchute cambia al niño. Tras una larga cola, la señora de Iberia me facilita la tarjeta de embarque de mi hijo y me dice que vaya a buscar el cojín a la cinta de equipaje. Le repito que tengo una escala a Coruña y un bebé de casi 7 meses. Y me responde:

– Son ustedes tres personas

Y le replico

– ¿Y cuál quiere usted que vaya, el niño de 7 meses, el francés que no habla español, o yo misma?

Intento contactar a Iberia por teléfono, su filtro funciona muy bien. Para Iberia, filtra cantidad. Lo intento en twitter y me mandan a buscar a Objetos Perdidos.

A ver una cosilla que se me escapa… ¿me perdéis vosotros la mitad de la silla del niño y la tengo que ir buscar yo? Es decir, salir del aeropuerto, ir a equipajes, verificar y esperar si está, volver a entrar, pasar el control, atravesar la t4 y encontrar a mi familia, que se habría quedado sola dos horas … ¿Es una inocentada del 28 o es que ahora con el billete regaláis una gymkhana?

Cuando queremos embarcar para Coruña, nos llevan por un desvío (a todos los pasajeros) y de la puerta M aparecemos en la J. Viene otro sobrecargo a buscarnos y nos trata de “Vicentes”.

Vuelta: Iberia sabe hacer su trabajo (o eso dice)

Visto que tardan 25 minutos en Barajas en subir las sillas y que es el tiempo que me queda en la escala, llamo a Iberia desde mi 658 para decirles que el billete que me han vendido (IB519 /IB3650), no se puede hacer.

La primera operadora (el 8 de enero sobre las 12) me dice que sí se puede hacer la escala, que ella no tiene información sobre el tiempo de entrega de los carritos de bebé (ni se cree lo que le diga yo) y que en todo caso se me desvía en otro vuelo. Cuando le digo que el próximo vuelo a Rennes sale el domingo siguiente y que volamos un jueves, me dice que “Por ejemplo”. Y que si quiero cambiar, son 300 euros a mi cargo.

Nota para el lector: A ver si usted lo comprende. Realiza usted una venta cuya ejecución le va a costar dinero. Mucho (nuevos billetes, traslados, hotel, comidas). El cliente es honesto y le advierte. Pero usted prefiere cabrear al cliente y perder dinero. ¿Me lo explica?

Mi bebé se pone con 38.4 grados de fiebre el martes.

Llamo de nuevo a Iberia, desesperada ya, a las 7 de la tarde el 10. Salíamos a la mañana siguiente.

Contestación del servicio de Atención (o eso dicen) al Cliente de Iberia “Está usted de mal humor y no comprendo por qué. Le recomiendo que envíe un mail al servicio web que le vendió el billete, muchas gracias”.

Me voy a ahorrar los calificativos.

Llegamos al aeropuerto y le pido al personal de tierra por favor que incluyan una cinta roja en nuestro equipaje (dos maletas, una con todo lo del niño y las dos piezas del carrito porque no nos iba a dar tiempo) ya que la conexión es ultra corta. Respuesta:

– Sé hacer mi trabajo, señora.

Y sin cinta roja se fue el equipaje.

Llegados a la puerta, llaman al embarque y me levanto con mi niño de 7 meses, 10 kilos y 38 de fiebre. Me hacen esperar todos los priority, asegurándome que la próxima soy yo. Cuando acaban los priority, pasan 5 personas y les recuerdo que estoy ahí.

– Señora, sé hacer mi trabajo. Gracias por recordármelo.

(Como podéis ver, el personal de Iberia en Alvedro es extremadamente amable y sabe hacer su trabajo)

Tras un sprint en Barajas, el avión a Rennes sale con adelanto (pero daba tiempo, eh?). Por fin llegamos  el Jueves 11 de Enero de 2018 a las 13h. Nosotros. Las dos maletas (repito una con TODO lo del niño) y las dos piezas del carrito no han aparecido todavía a DOMINGO 14 a 19h.

PD: Se agradece compartan este post, y los tweets!.

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