Trabajar en Relaciones Internacionales

Mucha gente me pide ayuda para buscar un trabajo en Relaciones Internacionales. Hace tiempo, en 2007, junto con otros compañeros, publiqué una guía que está disponible (y actualizada) en la web de la Fundación Galicia Europa.
No tengo la fórmula mágica ni sabría decir, caso por caso, postula aquí o allá que seguro que te van a coger. Sin embargo, mi experiencia dando tumbos por ahí me permite pensar en algunos consejos que no están en la Guía.

Busca una especialización:
De la Universidad la mayoría salimos con un diploma genérico, tipo Derecho, Ciencias Políticas, Estudios Europeos o Cooperación al Desarrollo. Y salimos muchos. Los estudios posteriores, las primeras experiencias o incluso las afinidades van a ayudarnos a definir un perfil más concreto.
Por ejemplo, alguien con el título “Estudios Europeos” puede estar especializado en política regional, en derecho de la competencia, en I+D, en transportes… Lo mismo para “Cooperación al Desarrollo”: logística, seguridad alimentaria, gobernanza, acciones de urgencia… etc.
Eso nos facilita no sólo la búsqueda de trabajo, sino también el “ser reconocibles” como un posible valor para la organización que recluta.

Mejora tu conocimiento de idiomas:
Parece obvio, pero muchos profesionales de las Relaciones Internacionales no hablan más que su propio idioma y un inglés “medio”.  En un contexto donde nuestros colegas europeos hablan al menos tres lenguas como si les hubieran parido tres veces, el inglés de Planeta Agostini no abre puertas, sino que las cierra.
Mi consejo es aplicarse bien en la lengua de Shakespeare e (intentar) aprender una lengua menos común: rumano, búlgaro, ruso, chino, checo, farsi, árabe… Algo que ayude, una vez más, a posicionarse como un producto distinto en el mercado de trabajo.

Créate una reputación:
Una vez que se ha definido el perfil específico y se habla (y se escribe) inglés, ha llegado el momento de darse a conocer. En este mundo 2.0 donde la mayoría de trabajos se encuentran a través del manido “networking”,  es esencial  demostrar, y con frecuencia, que uno es una eminencia en la materia. No llega con poner en el currículum “yo sé la pera y media sobre la reproducción exógena del pato bengalí” (o lo que corresponda), hay que demostrarlo. La mejor manera es escribiendo (y publicando) sobre ello.
Los grupos de discusión de LinkedIn, por ejemplo, son una buena manera de empezar a compartir conocimientos y evaluar el contexto. Si se tiene una cuenta de twitter (o incluso de facebook) sería interesante “seguir” a otros expertos u organizaciones que trabajen en el mismo tema, y publicar contenidos (propios o ajenos) del campo de especialización.
En una segunda fase, una vez que tenemos nuestro repertorio de fuentes organizado y actualizado, deberíamos ponernos a escribir. ¿Dónde? La respuesta más sencilla es abrir un blog propio, pero para tener reputación, ésta debe ser reconocida por otros, así que el consejo es navegar (y naufragar) en los diversos “Call for Papers” de publicaciones virtuales y en papel.
Una vez publicado el contenido, no se puede olvidar uno de darle publicidad en las redes sociales y trabajar los contenidos de manera a destacar las palabras clave.
……
Vosotros que me leéis, ¿tenéis algún otro consejillo? Mandadme un mail a maraespineira (a) yahoo.com y con la recopilación, sacaremos otro post. Gracias.

 

COMMENTS

  • Loly

    Muy buenas recomendaciones las que das, válidas no sólo para las Relaciones Internacionales, sino que para cualquier ámbito de trabajo a nivel internacional. Recomiendo, desde mi humilde experiencia, trabajos colaborativos con gente especializada en tu mismo campo de trabajo.
    Saludos.

  • Vanessa

    Muy buena entrada!